Los datos personales de todos los registradores de un dominio son públicos y están al alcance de cualquiera que realice un whois a su dominio. Spammers y gente malintencionada pueden aprovechar esta circunstancia para recabar su información privada (e-mails, teléfonos...).
Con nuestro sistema, la información que se mostrará es ficticia, por lo que su identidad y datos confidenciales quedan protegidos.
Vea un ejemplo de cómo funciona:

